Le han pulsado el botón "off" o, al menos, el "pause". Le han apagado la luz; o quizá en un despiste de los suyos le han dado una paliza y aún está ahí, en el suelo, inconsciente. Parece que heridas no tiene, al menos no físicas.
Llego a estas absurdas conclusiones porque no entiendo quien en esa persona (o restos de una) que está escribiendo.
Parece que le pesa la mirada, pues le cuesta levantarla. Por no hablar de su sonrisa, que ya luce telarañas.
Antes la conocía, pero me la han cambiado, estoy segura.
Dice que no quiere dormir por miedo a que la mañana le haga ver que todo continua tal y como lo dejó después de aquello. No entiende como el resto del mundo no se ha venido abajo con ella.
Continua la
situación y también la vida..para ella, un disparate.
Tiene que
seguir igual pero sin él, ¿es simple no? "Igual, pero sin él". Pero me preocupa: si es tan simple, ¿por qué está así? ... ¿Por qué está muerta? ¿Por qué? ¿Por qué? ¡Si ella lo tenía todo controlado! (O eso decía). Al fin y al cabo aquello no era una relación ¿no?, se supone que ella sentía menos, quizás las cosas cambiaron...quitemos ese "quizás".
Dice que a las pocas personas que se lo ha contado, han respondido: "pero a ver, no entiendo nada". Era una relación singular, a distancia, inentendible tal vez. No se veían todo lo que querían. Sin embargo el
lazo que les unía valía por todas las citas que no pudieron tener los domingos. Quizás al principio no fue un amor intenso, pues eso crece con el tiempo, pero era, según leo en su pensamiento, su "otro yo". El estaba ahí, a su lado, y ella también. Confianza,
comprensión, tranquilidad, compenetración y apoyo.
La prueba está en que, tras meses sin verse, ella dice y siente que han estado
como si jamás 2500 kilómetros hubiesen tenido la osadía de separarlos.
Intento entenderla, pero no lo consigo. No del todo. Porque solo el observarla me dice que algo no va bien, más bien es que algo está siguiendo un camino que no entraba en sus planes.
No es la primera vez que, observándola, veo que se lleva la mano a la barriga, cierra los ojos y suspira, buscando desesperadamente un poco de estabilidad y, alomejor, intenta calmarse esa especie de dolor que te provoca un vacio. Realmente le han arrancado un pedazo de ella, de golpe, inesperadamente...y eso duele.
Espero que dentro de poco pase a la fase de "él se lo pierde" y esas frases típicas de estas situaciones.
No tiene ganas de estar como está, le da rabia. A ella le gusta ser feliz, disfruta yendo a clase, disfruta como la que más de sus amigos. Es curiosa, le gustaría hacer tantas cosas que a veces se agobia con el tiempo.
Enserio, ella es así.
Sabe que es despistada, un poco desastre, cuando miente se pone nerviosa. Mil defectos, si. Pero tiene el privilegio de acostarse con la conciencia tranquila. "Allá cada uno con su conciencia", eso piensa cuando le hacen daño.
Por todo ello siente rabia, porque sabe que, (¡por Dios!), la vida sigue igual o mejor (¡y tanto que sigue!). Se aplica los consejos que da a sus amigas cuando se encuentran en una situación parecida, sabe que esos consejos valen. La rabia viene justo después: a pesar de saber que debe seguirlos y que ni todo es tan negro ni el mundo se hunde, hay algo en ella que le pesa y no le deja avanzar. Supongo que no le deja avanzar tan de golpe como le gustaría, pues se siente inútil al gastar su tiempo entre lágrimas cuando podría estar comiéndose las calles.
Poco a poco, tiempo al tiempo.
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